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A través del vidrio, como de cualquier otro material, se produce una transferencia de calor debido a la diferencia de temperaturas existente entre el interior y el exterior de la vivienda, de la zona más caliente a la más fría, lo que supone unas pérdidas energéticas importantes. Para mejorar el U de los vidrios, se fabrican vidrios con cámaras de aire intermedias conocidos como acristalamientos aislantes térmicos (AAT) ó doble vidrio. Están constituidos por dos vidrios, un espaciador metálico que marca el espesor de la cámara y un doble sellado con butilo y polisulfuro (o silicona). Un vidrio con un factor U bajo, reduce las pérdidas térmicas al exterior de la vivienda, lo que supone un considerable ahorro de calefacción en invierno y aire acondicionado en verano. Así por ejemplo, para un vidrio monolítico de 6mm, el valor U es de 5,7 W/m2K, mientras que para un doble acristalamiento 4/16/4 este valor se reduce hasta 2,7 W/m2K. Si queremos mejorar estos coeficientes U, hay que utilizar vidrios tratados con capas de baja emisividad, acristalamiento térmico reforzado (bajo emisivo), o sustituir el aire de los doble acristalamientos por un gas pesado, normalmente Argón. Otro aspecto relativo al aislamiento térmico en los vidrios, es la protección contra los rayos solares. Cuando los rayos solares inciden sobre un acristalamiento (Ig), una parte se refleja (R), una parte es absorbida (A) y otra es transmitida al interior. Existen vidrios de control solar que reducen el paso de la energía solar al interior. Para mejorar el factor solar se utilizan vidrios coloreados o con tratamientos mediante capas metálicas o de sílice. Aislamiento acústico Otro factor importante a la hora de elegir el tipo de vidrio, es el aislamiento acústico que este nos proporciona. A través de un elemento constructivo como el vidrio, la transmisión de un sonido aéreo depende de: Su masa, es decir, de su espesor. Cuanto mayor sea el espesor del vidrio, mayor será su peso y como consecuencia este nos proporcionará un aislamiento acústico mayor. De su modo de fijación: rígida o flotante a la carpintería. Cuanto mayor sea el espesor, peso e independencia del vidrio con la carpintería, menos entrará en vibración y más aislará acústicamente. Por ello es muy importante que la fijación del vidrio a la carpintería sea lo más flotante posible. |
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